En Amamora creemos que cada encuentro cultural es una oportunidad para escuchar, aprender y construir comunidad; en esta oportunidad acompañamos la proyección del largometraje documental Tejiendo Caminos, una obra que nos invita a mirar la movilidad humana desde la empatía y la esperanza.
En el marco del Día Internacional de las Personas Refugiadas, Casa Amamora asistió a la proyección de Tejiendo Caminos, un largometraje documental dirigido por Ricardo Salcedo Martínez y producido por Maité Galarza, una obra que utiliza el cine para abrir conversaciones sobre la migración, la memoria, la identidad y la capacidad de las personas para reconstruir su vida.
Esta producción nació como parte de un proyecto de investigación de la Universidad de Cuenca, en colaboración con la Fundación ARTRA, la Cooperación Alemana GIZ Ecuador y la Cinemateca Nacional del Ecuador. Asimismo, contó con el apoyo de ACNUR Ecuador, la Red de Investigaciones Creativas del Ecuador, Fundación Progressio Ecuador y el Instituto de Estudios Avanzados en Desigualdades de la Universidad San Francisco de Quito, instituciones que hicieron posible este espacio de diálogo y reflexión.

Más que un documental, Tejiendo Caminos nos invita a conocer las historias de personas que han debido dejar su país para comenzar de nuevo. A través de sus testimonios, la película refleja los desafíos de la migración, pero también la resiliencia, la esperanza y la capacidad de reconstruir la vida.
Uno de los aspectos más inspiradores de la obra es el uso del arte textil como una forma de expresar recuerdos, identidad y emociones. Cada tejido se convierte en un símbolo de las experiencias y los sueños de quienes participaron en este proyecto
En casa Amamora creemos que el arte y la cultura tienen el poder de generar diálogo, fortalecer la comunidad y acercarnos a realidades que nos invitan a comprender al otro desde la empatía.
Felicitamos a Maité Galarza y a todo el equipo de investigación e instituciones que hicieron posible este proyecto. Tejiendo Caminos demuestra que el cine también puede ser un espacio para reflexionar, compartir experiencias y tender puentes entre las personas.
Porque en Amamora creemos que cada historia fortalece nuestra comunidad y nos recuerda que siempre existen caminos para encontrarnos.